domingo, 2 de octubre de 2011

El voto.



Después de tanto tiempo, me pregunto
cómo puede ser esto, ¿cómo puede?
¿Cómo puedo extrañarte, después de mares
navegados en la cúspide del llanto
cómo puedo?
¡Basta ya! todo mi ser reclama
un descanso, un olvido, un recomienzo
un empezar de nuevo, un renovar del alma
un volver a los veinte encaramada
en la ilusión, ¿cómo  no puedo?
Mas podré. Penélope en desahucio
renunciaré a la tela enmarañada
de mis recuerdos e ilusiones vagas
y volveré a empezar, terca y sin pausa.
arañita paciente y empeñada
tejeré telas nuevas, sin resabios
de ayer, y tejeré porfiada sueños nuevos
que no eres tú el señor de mi desdicha.
¡Volveré a comenzar, voto a mi alma porfiada!

1 comentario:

Tachi dijo...

Como todo lo que escribes: ¡maravilloso fuera de lo slímites!

Alfredo